abigarrado

Esta palabra se usa como adjetivo, y proviene del verbo  abigarrar, cuyo origen no está bien determinado, pero quizá derive de un vocablo francés. En su primera acepción, se aplica al conjunto de colores mal combinados, y, por extensión, a la reunión de personas o cosas que se ha efectuado sin normas previas, sin un núcleo  significativo que las relacione, sin concierto. Abigarrarse es amontonarse, apretujarse cosas varias y heterogéneas.

De este análisis se deduce que es incorrecto hablar de que una abigarrada multitud  colmó la Plaza Mayo durante tal o cual manifestación, cuando las personas reunidas allí, para hacer escuchar sus protestas y / o sus adhesiones, pertenecen a un mismo partido político,  a un gremio,  tienen bastantes rasgos comunes y/ o un intención que las une. Debe decirse, en esos casos, que la plaza estaba  abarrotada, llena, atestada, densa, nutrida.

En cambio sí es apropiado calificar de  abigarrada a una multitud, cuando en ella pueden observarse personas diferentes, en edad, en apariencias, etc. y que además, se han reunido sin un motivo común o sin una citación previa.