superávit

Este sustantivo masculino  tiene tres acepciones:  En el comercio, se denomina así al exceso del haber o caudal sobre el debe u obligaciones de caja; en la Administración Pública, es el exceso de los ingresos sobre los gastos; y finalmente, en un sentido general, se puede utilizar para denominar la abundancia o exceso de  algo que se considera necesario.

Pero si bien se trata de un latinismo (del verbo superare = exceder, sobrar), debe escribirse con tilde, porque es ya una palabra aceptada en castellano, con acentuación grave o llana.

El plural es superávits.

Ejemplo: “Los superávits comercial y fiscal son dos naves en peligro. Ambos excedentes, claves para la solidez de la economía, descienden de la mano del alza de las importaciones y el aumento del gasto público, que superan, respectivamente, la expansión de las exportaciones y el incremento de los ingresos tributarios”. (La Nación, 06/05/2007)